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Sin las guerras, Paraguay ya era campeon del mundo!


¿Una frase bastante pretenciosa? Puede ser… Nada más síganme en estas líneas y quién sabe, terminan haciendo suya esa afirmación.

Guste o no, somos un país futbolero. Algunos no entienden por qué adoptamos este deporte de origen inglés que fue jugado primero por las clases más pudientes en nuestro país y después, gracias al correr del tiempo, fue ganando popularidad.

Otros aseguran que en realidad el fútbol es un invento Guaraní. Esta teoría se basa en los hallazgos del sacerdote español Bartomeu Meliá, quien dijo que el registro más antiguo sobre el balompié se encuentra en el primer diccionario de la lengua guaraní escrito en 1639 es decir, casi doscientos años antes de que los ingleses hayan creado la FA – Football Association.

Personalmente, prefiero creer en la historia de los Guaraníes porque el fútbol es un juego donde la armonía prima de manera magistral, donde el trabajo en equipo es clave y las individualidades pesan, pero solas no son nada. Llegar a inventar algo así, solamente un pueblo con un elevado nivel de conciencia podría lograrlo y en aquel entonces conciencia era lo que más faltaba en Europa.

Se estarán preguntando: ¿A dónde quiero llegar con todo esto?

El fútbol con el pasar de los años, le dió grandes estrellas del deporte a la humanidad, de las cuales, algunas dieron un mal ejemplo, mientras que otras dejaron una historia, una filosofía de vida dentro y fuera de las canchas. Una de esas estrellas fue Arsenio Erico.

Me hubiera encantado entrevistarlo. Tantas preguntas, tantas anécdotas por contar, preguntarle si sabía algo sobre el origen de este fútbol. ¿Con cuál de las versiones se quedaría? Eso y muchas cosas más… Cuántos goles hubiera anotado en un mundial si lo jugaba. Porque él tenía ese don, un don divino, un regalo de los Guaraníes (para los que no conocen la historia, Arsenio decía cuántos goles metería en un partido antes de jugarlo y los cumplía).

Lamentablemente, El Mago extraordinario de las canchas, nunca pudo participar de un Mundial en su carrera como jugador.

Empezó profesionalmente a los quince años de edad en 1930. Ese era el año del primer Mundial de fútbol que fue realizado en Uruguay. Arsenio no fue convocado por el entrenador de Paraguay en aquel entonces, José Durand Laguna, porque era muy joven.

En 1934 con apenas diecinueve años ya estaba deslumbrando en el fútbol argentino (donde sigue siendo el máximo goleador hasta el día de la fecha con 295 goles marcados). Ese mismo año se realizó el Mundial de Italia pero Paraguay estaba en plena guerra del Chaco y no tenía posibilidades ni recursos para armar una selección nacional. A Erico le ofrecieron jugar por la selección Argentina pero lo rechazó rotundamente.

Antes de ir al fútbol argento, había integrado el seleccionado de La Cruz Roja con varios jugadores paraguayos para recaudar fondos. ¿Estaría demás decir que le dieron “un baile” a varias selecciones rivales con ese equipo? No, porque así fue.

En 1938 se realizó el Mundial de Fútbol en Francia. Erico para ese entonces tenía veintitrés años, estaba en el auge de su carrera y era considerado el mejor jugador de América. Muchos tuvimos la oportunidad de escuchar sus hazañas contadas por nuestros padres o abuelos, no hay dudas de que era un genio del balón. Pero Paraguay en ese año tampoco pudo participar del Mundial, ya que se estaba recuperando de la guerra que había librado contra Bolivia y una vez más, no tenía fondos para una selección nacional mundialista.

Ahora imagínense, ¿cómo le hubiera ido a Paraguay en esos dos mundiales con ese gran equipo y con el mejor jugador del mundo?¿Cuántos goles hubiera hecho Arsenio?.

Sabemos que no basta con tener al mejor del mundo en tus filas para ser campeón, pero estamos hablando de un jugador fuera de serie, alguien que decía cuántos goles anotaría antes de jugarse el partido. Ni Messi, ni Ronaldo hicieron eso, ni Maradona, ni Pelé… hasta ahora, sólo Arsenio Erico cumplió con cada predicción que hizo.

El jugador que mometos previos al puntapié inicial miraba a los hinchas y con los dedos marcada el numero de goles que haría ese dia, sin duda alguna hubiera marcado la historia de los mundiales. Es imposible no pensar que el primer fenomeno del futbol internacional, gran creador de jugadas acrobaticas, como “El Escorpión” donde Erico aparentemente se tira para realizar una “Palomita” pero termina rematando de taco al arco (algunos piensan que el arquero colombiano Higuita la invento, el nada mas la copio de este genio llamado Arsenio) ese a quien no en vano lo llamaban “El Mago del Gol” tenia todo para llevarnos a lo más alto.

En 1939 Paraguay se estaba recuperando de la crisis económica post Guerra del Chaco. Teníamos posibilidades de enviar nuestra selección a un Mundial, con el gran Erico a la cabeza, a sus veinticuatro años de edad y estando aún en su mejor momento. Pero de nuevo, el destino nos jugó en contra. Estalló la segunda guerra mundial, suspendiendose así los mundiales de 1942 y 1946. La siguiente Copa del Mundo volvió a realizarse recién en 1950 (Brasil) cuando el mejor jugador paraguayo de todos los tiempos ya estaba de retirado con treinta y cinco años de edad y varias lesiones.

Es por eso que me atrevo a decir que, de no ser por las guerras, la historia futbolística de este país hubiera sido diferente. Quizás eso nos hubiera enseñado varias cosas como sociedad, nos hubiera cambiado la autoestima, hubiéramos tenido más confianza en nosotros mismos y hubiera influido en muchos otros aspectos positivos que el deporte puede infundir en un pueblo.

Arsenio nunca vistió siquiera la casaca de la selección, jamás pudo participar de una Copa América, porque en aquel entonces los dirigentes de la Albirroja no aceptaban a jugadores que estaban militando en ligas extranjeras. Una normativa lamentable, sin embargo Arsenio jamás jugó por otro país. 

De todas formas esto nos deja enseñanzas, podríamos tener en cuenta todo lo que tuvimos y todo lo que podemos conseguir si miramos a nuestro pasado con ganas de cambiar lo que hicimos mal y mantener lo que hicimos bien.

Si todavía quedan dudas de que uno de los jugadores de fútbol más grandes del mundo fue paraguayo, basta con leer declaraciones de célebres personajes de la época y saber que, si alguna vez tuvimos al mejor, llegará el día en que lo tengamos de vuelta, porque tarde o temprano todo vuelve…

«Él tenía, escondidos en el cuerpo, resortes secretos. Saltaba el muy brujo sin tomar impulso y su cabeza llegaba siempre más alto que las manos del arquero, y cuando más dormidas parecían sus piernas, con más fuerza descargaban de pronto latigazos al gol. Con frecuencia, Erico azotaba de taquito. No hubo taco más certero en la historia del fútbol. Cuando Erico no hacía goles, los ofrecía, servidos, a sus compañeros»17

Eduardo Galeano, periodista y escritor uruguayo.

«Erico es diferente a todos, a todo lo que vi. Un jugador notable. Todo lo que engloban, sin exagerar, las cinco letras de la palabra crack. Para mí, un malabarista de circo, un artista. Perdón, un gran artista»18

Alfredo di Stéfano, ex futbolista y ex entrenador argentino-español

 

 

Patrick Altamirano – Mandiorama.

Fuentes: ARSENIO ERICO EL ÁNGEL QUE JUGÓ PARA LOS DIABLOS Historia del mejor futbolista de todos los tiempos Compilación: CATALO BOGADO BORDÓN y GILBERTO RAMÍREZ SANTACRUZ. El Grafico (Argentina) “El Trampolín Invisible” Nota escrita por Chantecler para la revista en su edición nº 1016, publicada el 30 de diciembre de 1938.

 

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